Especialista en neumonía bacteriana en Mexicali: signos, radiografía, tratamiento y vacuna del neumococo
La neumonía bacteriana en niños es una infección del pulmón, casi siempre por neumococo, que causa fiebre alta, tos y respiración rápida. Se diagnostica con la auscultación y, si hace falta, con radiografía de tórax. Se trata con antibiótico oral en casa o en el hospital según su gravedad. En Mexicali la atiende el Dr. Cipriano Aguilar Aguayo, pediatra con especialidad en el INP (cédula 0983559), en Av. Sebastián Lerdo de Tejada #1010, Segunda Sección. Agenda al 686 605 8988.
¿Qué es la neumonía bacteriana en niños?
La neumonía es una infección del tejido del pulmón. Los alvéolos, los pequeños sacos donde el oxígeno pasa a la sangre, se llenan de líquido, células de defensa e inflamación, y esa parte del pulmón deja de funcionar bien. Por eso el niño respira más rápido: está tratando de conseguir el oxígeno que le falta.
Puede causarla un virus o una bacteria. En la neumonía bacteriana, la bacteria más común en niños es el neumococo (Streptococcus pneumoniae). En niños escolares y adolescentes también es frecuente el Mycoplasma, que da un cuadro más lento y con tos seca persistente. Otras bacterias, como el estafilococo, son menos comunes pero pueden causar formas más graves, a veces como complicación de una influenza.
Muchas neumonías bacterianas empiezan como un catarro o una gripa: los virus inflaman la vía respiratoria y abren la puerta a las bacterias que viven normalmente en la nariz y la garganta. Por eso una pista clásica es el niño que llevaba unos días con gripa, empezaba a mejorar y de pronto vuelve a tener fiebre alta y se ve peor. Si tu hijo es un bebé con silbido y moco, revisa también la guía de bronquiolitis en niños, que es otro cuadro.
¿Qué signos indican que tu hijo puede tener neumonía?
La tos y la fiebre son comunes a muchas infecciones. Lo que orienta hacia neumonía es la combinación con la respiración rápida y el esfuerzo para respirar. Cuenta las respiraciones de tu hijo durante un minuto completo, en reposo, de preferencia cuando la fiebre haya bajado.
| Edad | Respiración rápida (referencia general) |
|---|---|
| Menor de 2 meses | 60 o más por minuto |
| 2 a 12 meses | 50 o más por minuto |
| 1 a 5 años | 40 o más por minuto |
| Mayor de 5 años | 30 o más por minuto |
- Fiebre alta, con escalofríos, que dura más de 3 días o regresa después de haber mejorado.
- Tos, a veces con flemas, a veces seca.
- Se le hunden las costillas o el abdomen al respirar.
- Quejido al final de cada respiración, sobre todo en bebés.
- Dolor en el pecho al toser o respirar profundo, o dolor de abdomen en niños pequeños.
- Decaimiento marcado, poco apetito y menos ganas de jugar.
A veces, en niños pequeños, la neumonía se presenta solo con fiebre alta y dolor de abdomen, sin mucha tos. Por eso, ante una fiebre sin causa clara, el pediatra revisa siempre los pulmones. Lee más en la guía de tratamiento de fiebre en niños.
Hay niños con más riesgo de una neumonía grave: los bebés menores de 6 meses, los prematuros, los que tienen enfermedades del corazón o del pulmón, defensas bajas, desnutrición o vacunas incompletas, y los que viven con humo de tabaco. En ellos conviene consultar desde el primer día de fiebre con respiración rápida, sin esperar a ver si mejora.
¿Cómo se distingue una neumonía bacteriana de una viral?
No siempre es posible saberlo con certeza, y por eso el pediatra combina varios datos. En general:
| Pista | Más probable bacteriana | Más probable viral |
|---|---|---|
| Inicio | Brusco, o fiebre que regresa tras un catarro | Gradual, con catarro |
| Fiebre | Alta y persistente | Moderada |
| Auscultación | Ruidos localizados en una zona del pulmón | Ruidos dispersos en ambos pulmones, a veces silbido |
| Estado general | Muy decaído | Variable |
| Radiografía | Una zona blanca bien definida (consolidación) | Imagen difusa en ambos lados |
| Edad típica | Cualquier edad | Más frecuente en menores de 5 años |
Esta distinción importa porque el antibiótico solo sirve contra las bacterias. En la duda, sobre todo si el niño se ve enfermo, se trata como bacteriana y se revisa de cerca la evolución. Si tu hijo mayor tiene tos con flemas pero respira normal y está de buen ánimo, probablemente sea una bronquitis y no una neumonía.
¿Cómo diagnostica el pediatra la neumonía en la consulta?
El diagnóstico empieza con la historia: cuántos días de fiebre, cómo ha evolucionado la tos, si hay alguien enfermo en casa, cómo come y orina, y si las vacunas están al día. Después viene una exploración ordenada, que en una neumonía es especialmente importante.
- Se observa al niño: color, esfuerzo para respirar, si se le hunden las costillas, si se queja.
- Se cuentan las respiraciones y el pulso.
- Se mide la oxigenación con un oxímetro.
- Se ausculta con el estetoscopio cada zona de ambos pulmones, por delante, por detrás y en los costados, comparando un lado con el otro.
- Se revisan oídos, garganta y abdomen para descartar otras causas de la fiebre.
En la auscultación de una neumonía bacteriana suelen escucharse estertores (crepitaciones, como un “crujido” fino) o una zona donde el aire entra menos. A veces la neumonía está en una parte que se escucha mal, sobre todo en los primeros días, y por eso la evolución y la revisión de seguimiento son importantes.
¿Cuándo se necesita una radiografía de tórax o análisis de sangre?
La radiografía de tórax no es obligatoria en todos los niños con neumonía. Las guías pediátricas recomiendan pedirla cuando aporta algo a la decisión, para no exponer al niño a estudios innecesarios.
- Cuando el diagnóstico no está claro con la exploración.
- Cuando el niño se ve grave o tiene baja oxigenación.
- Cuando no mejora después de 48 a 72 horas de antibiótico.
- Cuando se sospecha una complicación, como líquido alrededor del pulmón (derrame pleural).
- Cuando las neumonías se repiten.
La radiografía se toma en un gabinete de imagen o en el hospital, y el pediatra la interpreta junto con la exploración. En algunos casos se pide una biometría hemática u otros análisis para valorar la gravedad o la respuesta al tratamiento. En el hospital pueden hacerse estudios adicionales según cada caso.
¿Cómo se trata la neumonía bacteriana en casa?
La mayoría de los niños con neumonía bacteriana sin datos de gravedad se tratan en casa con antibiótico por vía oral. El pediatra elige el antibiótico según la edad, las vacunas, la bacteria más probable y si hay alergias, y calcula la dosis según el peso.
- Da el antibiótico a sus horas, con la jeringa dosificadora, y por todos los días indicados aunque tu hijo mejore antes.
- Si vomita la dosis, si aparecen ronchas o si no logra tomarlo, avisa por WhatsApp.
- Controla la fiebre con el antipirético indicado por el pediatra, según su peso.
- Ofrece líquidos en tomas pequeñas y frecuentes; la comida puede esperar unos días.
- Deja que descanse y duerma lo que necesite.
- Mantén la casa sin humo de cigarro ni vapeadores.
Con el antibiótico correcto, la fiebre suele bajar en 48 a 72 horas y el niño empieza a verse mejor. Por eso se programa una revisión a los pocos días. Si en ese tiempo no hay mejoría, se reevalúa el diagnóstico, se pide radiografía si no se había hecho y se considera cambiar el tratamiento o el lugar donde se atiende. Los jarabes para la tos no ayudan en la neumonía y no se recomiendan.
Una complicación que conviene conocer es el derrame pleural: líquido que se acumula entre el pulmón y la pared del tórax. Se sospecha cuando la fiebre no cede, aumenta el dolor en el costado o la respiración empeora a pesar del antibiótico. Se confirma con radiografía o ultrasonido y casi siempre se trata en el hospital.
¿Cuándo un niño con neumonía necesita hospital?
| Qué notas | Qué hacer |
|---|---|
| Labios o uñas morados, mucho esfuerzo para respirar, quejido, pausas al respirar, muy somnoliento o difícil de despertar, convulsión | Llama al 911 o acude al hospital de inmediato |
| No puede beber, vomita todo, no orina en muchas horas, bebé menor de 6 meses con respiración rápida | Acude al hospital: puede necesitar líquidos y antibiótico por vena |
| Fiebre que no baja tras 48 a 72 horas de antibiótico, dolor en el pecho que aumenta, enfermedad crónica de base | Revisión pronto con el pediatra; puede requerir radiografía o cambio de plan |
| Respira sin mucho esfuerzo, buena oxigenación, toma líquidos, la fiebre va bajando | Tratamiento en casa con antibiótico oral y revisión programada |
En el hospital, el tratamiento suele incluir antibiótico por vena, oxígeno si la oxigenación está baja, líquidos y vigilancia. Cuando el niño mejora, se cambia a antibiótico oral y se completa en casa. Tras el alta, una revisión con tu pediatra permite confirmar la recuperación. Revisa también la guía de pediatra para urgencias en Mexicali.
¿Cuánto tarda la recuperación de una neumonía?
La fiebre suele quitarse en los primeros 2 o 3 días de tratamiento. La respiración rápida mejora poco después. La tos, en cambio, puede durar 2 a 3 semanas, y el cansancio puede tardar un poco más en irse. Es normal que tu hijo tenga menos energía durante unos días después de terminar el antibiótico.
- Puede volver a la escuela cuando lleve al menos un día sin fiebre y se sienta con ánimo.
- Retoma el deporte de forma gradual cuando ya no tenga tos fuerte ni se canse con facilidad.
- La radiografía de control no es necesaria en todos los niños; se pide si persisten síntomas o si las neumonías se repiten.
- En verano, con el calor de Mexicali, vigila especialmente que tome suficientes líquidos durante la recuperación.
Si la tos dura más de 4 semanas o aparece de nuevo la fiebre, vuelve a revisión.
Durante la recuperación, evita que conviva de cerca con bebés pequeños o personas con defensas bajas mientras tenga fiebre y tos intensa, y refuerza el lavado de manos en casa.
¿Cómo protege la vacuna contra el neumococo?
La vacuna contra el neumococo es una de las herramientas más importantes para prevenir la neumonía bacteriana grave en niños. Protege contra los tipos de neumococo que con más frecuencia causan neumonía, meningitis, infecciones de la sangre y otitis. Forma parte del esquema de vacunación infantil y se aplica en los primeros meses de vida, con un refuerzo después.
Si tu hijo tiene asma, una enfermedad del corazón u otra enfermedad crónica, pregunta si necesita protección adicional. Revisa la cartilla completa en vacunas infantiles en Mexicali y la de la temporada en vacuna para la influenza.
¿Qué pasa si tu hijo tiene neumonías repetidas?
Una neumonía aislada en la infancia es relativamente común y no indica un problema de fondo. Pero si un niño tiene dos o más neumonías en un año, o tres en total, o si se repiten siempre en la misma zona del pulmón, conviene buscar la causa. Algunas posibilidades son un asma mal controlada, un cuerpo extraño aspirado sin que nadie lo notara, problemas al tragar, reflujo, alteraciones de las defensas o de la anatomía del pulmón.
En esos casos, el pediatra ordena el estudio y, cuando hace falta, coordina la valoración con neumología pediátrica. Si tu hijo tiene silbido frecuente entre infecciones, revisa también la guía de asma en niños.
¿Por qué atender la neumonía de tu hijo con el Dr. Cipriano Aguilar?
Decidir si un niño con neumonía puede ir a casa o necesita hospital requiere experiencia. Diecinueve años coordinando el Servicio de Pediatría del Hospital Almater dan ese criterio, y un seguimiento cercano da tranquilidad a la familia. Conoce más sobre el doctor, revisa los servicios pediátricos o vuelve a la guía de pediatra en Mexicali.
¿Dónde atender la neumonía de tu hijo en Mexicali?
Pediatra en Mexicali - Dr. Cipriano Aguilar: Av. Sebastián Lerdo de Tejada #1010, Col. Segunda Sección (entre Calle B y C), 21100 Mexicali, B.C. Teléfono y WhatsApp: 686 605 8988. Consulta con cita: Lunes, martes, miércoles, viernes y sábado de 10:00 a 14:00 h; jueves de 17:00 a 20:00 h. Revisa cómo llegar en contacto.
Información orientativa. No sustituye la consulta. Si tu hijo tiene labios morados, le cuesta mucho respirar, se queja al respirar, no puede beber o está muy somnoliento, llama al 911 o acude al hospital.








