Neumología pediátrica en Mexicali: tos crónica, sibilancias, asma y cuándo ir al neumólogo
La neumología pediátrica estudia las enfermedades de los pulmones y las vías respiratorias de los niños. En Mexicali, el Dr. Cipriano Aguilar Aguayo, pediatra con especialidad en el INP (cédula 0983559), valora la tos crónica, las sibilancias recurrentes, el asma y las neumonías repetidas, inicia el tratamiento y te refiere con el neumólogo pediatra cuando hace falta una espirometría. Consultorio en Av. Sebastián Lerdo de Tejada #1010, Segunda Sección. Escribe por WhatsApp o llama al 686 605 8988 para agendar.
¿Qué es la neumología pediátrica y cuándo la necesita un niño?
La neumología pediátrica es la subespecialidad que estudia los pulmones y las vías respiratorias de los niños. El neumólogo pediatra atiende el asma difícil de controlar, las enfermedades pulmonares crónicas, las secuelas de prematurez en el pulmón, la fibrosis quística, las malformaciones de la vía aérea y las neumonías que se repiten sin explicación. También realiza pruebas de función pulmonar, como la espirometría, e interpreta estudios más complejos.
Las enfermedades respiratorias son el motivo de consulta más frecuente en pediatría, y la gran mayoría las resuelve el pediatra: resfriados, bronquiolitis, bronquitis, neumonías que responden al tratamiento, asma leve o moderada y sibilancias con las infecciones virales. El reto es reconocer cuándo una tos deja de ser “otra gripa” y se convierte en un problema que hay que estudiar.
El Dr. Cipriano Aguilar es pediatra, no neumólogo. Con más de 39 años de experiencia y dos décadas de práctica hospitalaria, ha visto muchísimos niños con tos, silbido y neumonía. Su papel es buscar la causa, iniciar el tratamiento y el control, y referir al neumólogo pediatra cuando el caso lo necesita. Las infecciones respiratorias agudas se explican en la guía de problemas respiratorios en niños.
¿Qué causa la tos crónica en niños?
Se considera tos crónica la que dura más de cuatro semanas. No es un diagnóstico, sino un síntoma con muchas causas posibles. La forma de la tos, el momento del día y lo que la acompaña dan pistas importantes.
| Tipo de tos | Causa posible | Qué la acompaña |
|---|---|---|
| Seca, de noche o con el ejercicio | Asma | Silbido, falta de aire, antecedentes de alergia |
| Con flemas que bajan de la nariz, peor al acostarse | Rinitis o sinusitis | Nariz tapada, respiración por la boca, carraspeo |
| Que queda después de un resfriado | Tos posinfecciosa | Mejora poco a poco en semanas |
| Húmeda, con flemas, que no mejora | Bronquitis bacteriana prolongada | Tos productiva de más de 4 semanas |
| En accesos, con un “gallo” al final o vómito | Tos ferina | Accesos que agotan al niño; urgente en bebés |
| Que empezó de golpe tras jugar o comer | Cuerpo extraño en la vía aérea | Atragantamiento previo, silbido de un solo lado |
| Con comidas o después de vomitar | Reflujo o problemas para tragar | Agruras, regurgitaciones |
| Como de “perro”, ronca | CRUP o problema de laringe | Disfonía, ruido al inspirar |
En los niños que conviven con fumadores, la tos crónica es más frecuente y más difícil de controlar. Retirar el humo del tabaco y del vapeo de la casa y del auto es parte del tratamiento. Si la tos es ronca y aparece de noche con dificultad para meter aire, revisa la guía de CRUP en niños.
¿Qué significan las sibilancias que se repiten en un niño?
Las sibilancias son el silbido agudo que se escucha al sacar el aire, cuando los bronquios están cerrados o inflamados. Muchos niños menores de 3 años silban con las infecciones virales, sobre todo después de una bronquiolitis, porque sus bronquios son pequeños y se inflaman con facilidad. A estos episodios se les llama sibilancias asociadas a virus y muchos niños dejan de tenerlas al crecer.
Otros niños, en cambio, siguen silbando con el ejercicio, con la risa, con el polvo o sin estar enfermos, y suelen tener antecedentes de dermatitis o alergias en la familia. En ellos es más probable que se trate de asma. El pediatra no puede predecir con certeza qué niño tendrá asma, pero sí identificar los que tienen más riesgo y vigilarlos de cerca.
- Anota cuántos episodios de silbido tiene al año y si fueron con gripa o sin ella.
- Fíjate si tose de noche o al correr, aunque esté sano.
- Comenta si mamá, papá o hermanos tienen asma, rinitis o dermatitis.
- Lleva a la consulta los inhaladores que le han indicado y la aerocámara que usa.
Las sibilancias en los primeros meses, sobre todo después de una bronquiolitis, se valoran con especial cuidado.
¿Cómo se controla el asma en niños y quién la atiende?
El asma es una inflamación crónica de los bronquios que los hace reaccionar ante virus, polvo, ejercicio, cambios de clima o humo. Se manifiesta con tos, silbido, falta de aire y opresión en el pecho. No se cura, pero se controla: un niño con asma bien controlada duerme bien, juega, hace deporte y casi no falta a la escuela.
El control del asma leve y moderada lo lleva el pediatra. Incluye un tratamiento de control, cuando está indicado, un tratamiento de rescate para las crisis, la técnica correcta del inhalador con aerocámara, la identificación de desencadenantes y un plan escrito para casa y escuela. Uno de los errores más frecuentes es usar el inhalador sin aerocámara o con mala técnica, lo que hace que el medicamento no llegue a los pulmones.
Se refiere al neumólogo pediatra cuando el asma no se controla con el tratamiento bien usado, cuando hay crisis graves u hospitalizaciones, cuando el diagnóstico no está claro o cuando hace falta confirmar con espirometría. Más información en la página de asma en niños.
¿Por qué un niño tiene neumonías repetidas?
La neumonía es una infección del pulmón que causa fiebre, tos, respiración rápida y, a veces, dolor en el pecho o en el abdomen. Cualquier niño puede tener una. Lo que no es normal es tener dos o más en un año, o tres o más en cualquier momento, o que siempre aparezcan en el mismo lugar del pulmón. En esos casos hay que buscar una causa.
- Asma no diagnosticada o mal controlada, que se confunde con neumonías.
- Aspiración de alimento o de líquido, en niños con problemas para tragar o reflujo importante.
- Un cuerpo extraño, como un cacahuate o una pieza de juguete, que quedó en un bronquio.
- Defensas bajas por alguna enfermedad del sistema inmune.
- Malformaciones del pulmón o de la vía aérea, presentes desde el nacimiento.
- Fibrosis quística u otras enfermedades pulmonares crónicas, menos frecuentes.
El pediatra revisa las radiografías anteriores, el esquema de vacunas, el crecimiento y la historia de cada episodio. Con esa información, decide qué estudios iniciales pedir y si conviene referir al neumólogo pediatra. Puedes leer más sobre la neumonía bacteriana en niños. Las vacunas contra neumococo e influenza ayudan a prevenir algunos de estos cuadros.
¿Qué es la espirometría y qué otros estudios se usan?
La espirometría es una prueba que mide cuánto aire puede sacar un niño de sus pulmones y con qué rapidez. El niño sopla con fuerza por una boquilla conectada a un aparato, varias veces, a veces antes y después de un medicamento que abre los bronquios. Sirve para confirmar el diagnóstico de asma y para ver qué tan controlada está. Por lo general se puede hacer a partir de los 5 o 6 años, cuando el niño ya sigue las instrucciones.
El Dr. Aguilar no realiza espirometrías: las hace el neumólogo pediatra o un laboratorio de función pulmonar. Otros estudios que pueden solicitarse según el caso son la radiografía de tórax, la tomografía, la prueba de sudor para fibrosis quística, la medición de oxígeno durante el sueño o la broncoscopia, que es una revisión de la vía aérea con una cámara. El pediatra explica a la familia para qué sirve cada uno, cómo prepararse y revisa los resultados junto con el informe del especialista.
Para que una espirometría salga bien, ayuda que el niño llegue descansado y sin haber hecho ejercicio intenso justo antes. Algunos inhaladores deben suspenderse unas horas antes de la prueba, pero esa indicación la da el neumólogo; no los suspendas por tu cuenta si tu hijo tiene síntomas. Explícale en casa que va a soplar “como si apagara muchas velitas de pastel” y que no duele. Si el niño tiene una gripa o una crisis ese día, es mejor reprogramar, porque el resultado no reflejaría su estado habitual.
¿Cuándo basta el pediatra y cuándo se necesita un especialista en neumología pediátrica?
| Situación | Basta el pediatra | Conviene neumólogo pediatra |
|---|---|---|
| Tos crónica | Causa clara: posinfecciosa, rinitis, asma leve | Sin causa clara después del estudio inicial o con pérdida de peso |
| Sibilancias | Con virus, pocos episodios al año | Muy frecuentes, sin infección o que no responden al tratamiento |
| Asma | Leve o moderada con buen control | Mal controlada, crisis graves u hospitalizaciones |
| Neumonía | Episodio aislado que responde al tratamiento | Neumonías repetidas o en el mismo lugar |
| Diagnóstico | Basado en la historia y la exploración | Necesidad de espirometría u otras pruebas de función pulmonar |
| Prematuros | Seguimiento respiratorio habitual | Secuelas pulmonares de la prematurez o uso de oxígeno en casa |
| Ronquido | Ronquido ocasional con gripa | Ronquido diario con pausas al respirar dormido |
Cuando hace falta la referencia, el pediatra prepara un resumen con los episodios, las radiografías y los tratamientos utilizados. Después, sigue a tu hijo en sus revisiones y ayuda a que el plan del neumólogo se cumpla en casa.
¿Cuándo un problema respiratorio en un niño es urgencia?
| Qué notas | Qué hacer |
|---|---|
| Respira muy rápido, se le hunden las costillas o el cuello, labios morados, no puede hablar o comer por la falta de aire, el inhalador de rescate no le ayuda, se atragantó y no puede toser | Llama al 911 o acude al hospital |
| Silbido que no mejora, fiebre alta con tos, tos en accesos con vómito, bebé menor de 6 meses con tos y dificultad para comer | Consulta con el pediatra lo antes posible |
| Tos leve después de un resfriado que va mejorando, sin fiebre ni dificultad para respirar | Cuidados en casa y consulta programada si persiste |
Una forma sencilla de vigilar en casa es contar las respiraciones en un minuto con el niño tranquilo y mirar su pecho sin ropa. Si notas que se hunden las costillas o el abdomen se mueve mucho para respirar, busca atención.
¿Cómo afecta el aire de Mexicali a los pulmones de los niños?
En Mexicali se combinan varios factores que irritan la vía aérea. El polvo y las tolvaneras de primavera, el humo de quemas agrícolas en algunas temporadas en el valle, los cambios bruscos de temperatura entre el aire acondicionado y la calle en verano, y el aire seco y la calefacción en invierno. En los niños con asma o sibilancias, estos días suelen coincidir con más tos y más crisis.
¿Qué puedes hacer en casa por un niño con tos o asma?
- Mantén al día la vacuna de la influenza; revisa la página de vacuna para la influenza.
- Usa siempre la aerocámara con el inhalador, con la técnica que te enseñaron en consulta.
- No suspendas el tratamiento de control cuando tu hijo se sienta bien, salvo indicación médica.
- Lava la nariz con solución salina cuando esté congestionado.
- Ofrece líquidos y deja que descanse cuando esté enfermo.
- Evita jarabes para la tos en niños pequeños, salvo que el médico los indique.
- Lleva un registro de las crisis y lo que las provocó.
Estos cuidados no sustituyen la valoración cuando la tos dura semanas o el niño tiene dificultad para respirar.
¿Por qué valorar la tos crónica de tu hijo con el Dr. Cipriano Aguilar?
Después de tantos años escuchando pulmones de niños, se aprende a distinguir la tos que se va sola de la que necesita estudio. Conoce más sobre el doctor, revisa los servicios pediátricos o vuelve a la guía de pediatra en Mexicali.
¿Dónde valoran la tos y el asma de tu hijo en Mexicali?
Pediatra en Mexicali - Dr. Cipriano Aguilar: Av. Sebastián Lerdo de Tejada #1010, Col. Segunda Sección (entre Calle B y C), 21100 Mexicali, B.C. Teléfono y WhatsApp: 686 605 8988. Consulta con cita: Lunes, martes, miércoles, viernes y sábado de 10:00 a 14:00 h; jueves de 17:00 a 20:00 h. Escribe por WhatsApp con un video de la tos para agendar y revisa cómo llegar en contacto.
Información orientativa. No sustituye la consulta. Si tu hijo respira muy rápido, se le hunden las costillas, tiene labios morados o el inhalador de rescate no le ayuda, llama al 911 o acude al hospital.








