Parásitos intestinales en niños en Mexicali: oxiuros, giardia, amibas, estudios y prevención
Los parásitos intestinales en niños son gusanos, como los oxiuros, o microorganismos, como la giardia y las amibas, que se contagian por manos, agua o alimentos contaminados. Causan comezón anal, diarrea o dolor abdominal. Se confirman con la prueba de la cinta o un estudio de heces y se tratan según el parásito. En Mexicali los atiende el Dr. Cipriano Aguilar Aguayo, pediatra con especialidad en el INP (cédula 0983559), en Av. Sebastián Lerdo de Tejada #1010, Segunda Sección. Agenda al 686 605 8988.
¿Qué son los parásitos intestinales y cómo se contagian los niños?
Los parásitos intestinales son organismos que viven en el intestino y se alimentan a costa del cuerpo. Hay dos grandes grupos. Los protozoos son microscópicos, como la giardia y las amibas, y se contagian sobre todo por agua o alimentos contaminados. Los helmintos son gusanos, como los oxiuros y los áscaris, que en algunos casos se ven a simple vista.
Los niños se contagian con más facilidad que los adultos porque se llevan las manos y los juguetes a la boca, juegan en tierra y arenero, comparten objetos en la guardería y no siempre se lavan bien las manos. El ciclo suele ser sencillo: los huevecillos o quistes salen en las heces, quedan en las uñas, la ropa, la tierra o el agua, y llegan a la boca de otro niño. Por eso los parásitos intestinales en niños casi siempre son un asunto de toda la casa y no solo de uno.
En Mexicali, el agua de la red pública se potabiliza, pero el riesgo aumenta con agua de garrafón o de pipa mal almacenada, cisternas sin limpieza, frutas y verduras crudas mal lavadas, tierra de patios y parques, y en el contacto con mascotas. En las zonas rurales del Valle, el riego con agua de canal y el contacto con animales de granja también cuentan.
¿Cuáles son los parásitos intestinales más comunes en niños?
| Parásito | Síntoma principal | Cómo se confirma |
|---|---|---|
| Oxiuros (Enterobius) | Comezón anal o vulvar por las noches, sueño inquieto | Prueba de la cinta adhesiva por la mañana |
| Giardia | Diarrea que va y viene, gases, distensión, heces grasosas, poca ganancia de peso | Estudio de heces seriado o prueba de antígeno en heces |
| Entamoeba histolytica (amiba) | Diarrea con moco o sangre, dolor abdominal tipo cólico | Estudio de heces y valoración clínica; a veces estudios adicionales |
| Áscaris | Muchas veces sin síntomas; dolor abdominal, a veces se expulsa un gusano grande | Estudio de heces |
| Otros (Cryptosporidium, Blastocystis, tenias) | Diarrea variable o ninguno | Estudio de heces e interpretación del pediatra |
No todos los parásitos que aparecen en un estudio causan enfermedad. Algunos, como ciertos tipos de amiba o Blastocystis, se encuentran con frecuencia en niños sin síntomas y no siempre necesitan tratamiento. Esa interpretación es parte del trabajo del pediatra.
¿Cómo reconocer los oxiuros y por qué regresan?
Los oxiuros son los parásitos más frecuentes en niños en edad escolar. Son gusanitos blancos, delgados como un hilo y de menos de un centímetro. Por la noche, la hembra sale al borde del ano a poner huevecillos y eso causa una comezón intensa. El niño se rasca dormido, los huevecillos quedan bajo las uñas y en la ropa, y vuelven a su boca o a la de sus hermanos. Así el ciclo se repite.
- Comezón en el ano o la vulva, sobre todo de noche.
- Sueño inquieto, despertares, irritabilidad.
- En niñas, irritación o flujo vaginal por la cercanía.
- Gusanitos visibles alrededor del ano en la noche o en las heces.
- Rara vez dolor abdominal.
Los oxiuros no se deben a falta de higiene de la familia: son muy contagiosos y pasan con facilidad en escuelas y guarderías. El tratamiento suele indicarse a todos los que viven en la casa y repetirse a las dos semanas, porque el medicamento no mata los huevecillos ya puestos. Las medidas de higiene, como cortar uñas, cambiar ropa interior diario y lavar sábanas con agua caliente, son tan importantes como el medicamento.
Un truco sencillo para confirmarlo en casa: dos o tres horas después de que tu hijo se duerma, separa con cuidado los glúteos y revisa el borde del ano con una linterna. Si hay oxiuros, a veces se ven moverse como pequeños hilos blancos. Si los ves, toma una foto o guarda uno en un frasco con alcohol para llevarlo a la consulta. No es grave ni peligroso, pero sí molesto, y tratarlo bien a la primera evita semanas de noches inquietas.
¿Qué es la giardia y por qué afecta el crecimiento?
La giardia es un protozoo que se adhiere a la pared del intestino delgado y dificulta la absorción de grasas y nutrientes. Se contagia por agua contaminada, alimentos mal lavados y de persona a persona, sobre todo en guarderías. Es frecuente en niños de 1 a 5 años.
Algunos niños no tienen síntomas. Otros tienen diarrea que va y viene durante semanas, evacuaciones claras, grasosas, flotantes y de olor muy fuerte, gases, panza inflada, dolor después de comer y falta de apetito. Cuando dura mucho tiempo puede frenar la ganancia de peso y talla. Si tu hijo tiene diarrea de más de dos semanas o no está creciendo como esperabas, la giardia es una de las causas que hay que buscar. Te explicamos otras causas en el tratamiento para diarrea en niños.
La giardia tiene tratamiento eficaz, pero tiende a regresar cuando el niño vuelve al mismo ambiente: una guardería con otros niños infectados, una cisterna contaminada o un hermano sin síntomas que la sigue eliminando. Por eso, además del medicamento, se revisa de dónde pudo venir. Después de la infección, algunos niños tardan unas semanas en tolerar bien los lácteos porque el intestino se está reparando.
¿Qué hay de cierto sobre las amibas en niños?
En México se habla mucho de las amibas, y es común que cualquier dolor de panza se atribuya a ellas. La realidad es más matizada. La Entamoeba histolytica sí puede causar enfermedad: diarrea con moco y sangre, dolor tipo cólico y, rara vez, complicaciones como un absceso en el hígado. Pero hay otras amibas que viven en el intestino sin causar daño y que en el microscopio se ven muy parecidas.
Por eso un resultado de “quistes de amiba” en un estudio de heces no siempre significa que tu hijo esté enfermo ni que necesite tratamiento. El pediatra decide con el resultado y con los síntomas juntos. Tratar amibas que no causan problema expone al niño a medicamentos con efectos secundarios sin beneficio, y puede hacer que se pase por alto la causa real del dolor abdominal.
¿Qué síntomas NO se deben a los parásitos?
| Se cree | Lo que conviene saber |
|---|---|
| “Rechina los dientes en la noche, tiene lombrices.” | El bruxismo es común en niños y no tiene relación con los parásitos. |
| “No come porque tiene parásitos.” | La falta de apetito aislada casi siempre tiene otras causas: etapa de crecimiento, exceso de leche o golosinas, rutinas de comida. |
| “Tiene ojeras, son las lombrices.” | Las ojeras suelen deberse a congestión nasal, alergias o poco sueño. |
| “Babea en la almohada, son parásitos.” | Es normal al dormir, sobre todo con la nariz tapada. |
| “Hay que desparasitar con cada cambio de estación.” | No hay base para desparasitar por calendario en casa sin valoración. |
Si tu hijo come poco, está pálido o se cansa con facilidad, puede haber otra explicación que vale la pena revisar, como la anemia por falta de hierro. Revisa la guía de anemia en niños y la de nutrición pediátrica.
¿Qué estudios confirman los parásitos intestinales?
- Prueba de la cinta adhesiva (Graham): para oxiuros. Al despertar, antes de bañarlo o de que vaya al baño, se pega una cinta transparente en el borde del ano y luego se coloca en un portaobjetos o en la bolsa que entrega el laboratorio. Se repite tres días seguidos.
- Coproparasitoscópico seriado: tres muestras de heces de días distintos, porque los parásitos no salen todos los días. Se recolectan en frascos limpios, sin mezclar con orina.
- Antígeno de giardia o de otros parásitos en heces: más sensible en algunos casos.
- Coprológico: revisa grasa, moco y sangre en las heces cuando hay diarrea prolongada.
- Biometría hemática: cuando hay palidez, bajo peso o sospecha de anemia.
No des desparasitantes antes de tomar las muestras, porque pueden hacer que el estudio salga negativo y se pierda el diagnóstico. Lleva los resultados a la consulta para interpretarlos con los síntomas.
Para que el estudio de heces sirva, recoge la muestra en un recipiente limpio o sobre un plástico en el pañal o la bacinica, sin que se mezcle con orina ni con agua del inodoro. Usa el frasco del laboratorio, llena solo lo que indican, ciérralo bien y llévalo el mismo día. Si tu hijo usa pañal desechable con gel, pon un plástico limpio por dentro para que el gel no absorba la muestra.
¿Por qué no conviene desparasitar a un niño por tu cuenta?
Es una costumbre muy arraigada comprar un desparasitante en la farmacia y darlo a toda la familia cada seis meses. Aunque parece inofensivo, tiene varios problemas:
Las campañas de desparasitación de las Semanas Nacionales de Salud se basan en criterios de salud pública para poblaciones con mayor riesgo y no sustituyen la valoración de un niño con síntomas. Si tu hijo tiene molestias, lo correcto es revisarlo, confirmar el parásito y tratar con el medicamento y la dosis que corresponden a su peso. El pediatra no te dará una receta a ciegas por teléfono.
¿Cuándo los parásitos intestinales o la diarrea son una urgencia?
| Qué notas | Qué hacer |
|---|---|
| Diarrea con sangre abundante y fiebre alta, dolor abdominal intenso y constante, vómito persistente, muy decaído, no orina en muchas horas o abdomen hinchado y duro | Llama al 911 o acude al hospital |
| Diarrea de más de 2 semanas, pérdida de peso, moco o sangre en las heces, dolor abdominal que se repite, comezón que no deja dormir | Consulta con el pediatra pronto para estudio de heces |
| Comezón anal nocturna leve en un niño que come, juega y crece bien | Consulta programada, prueba de la cinta y medidas de higiene |
Una diarrea con sangre en un niño pequeño no siempre se debe a amibas; también pueden causarla bacterias que necesitan otro manejo. No esperes a ver si cede con un desparasitante. Revisa también la guía de gastroenteritis en niños si hay vómito y diarrea de inicio brusco.
¿Cómo prevenir los parásitos intestinales en niños?
- Lavado de manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño, jugar en tierra o tocar mascotas.
- Uñas cortas y limpias; desalienta morderse las uñas o chuparse los dedos.
- Agua purificada o hervida para beber y preparar alimentos; limpia cisternas y tinacos cada cierto tiempo.
- Lavar y desinfectar frutas y verduras que se comen crudas.
- Carnes bien cocidas y alimentos refrigerados; con el calor de Mexicali, no dejar comida fuera.
- Cambiar la ropa interior y la pijama a diario; lavar sábanas y toallas con agua caliente.
- Desparasitar a las mascotas con su veterinario y recoger sus heces del patio.
- Usar calzado en patios y parques con tierra.
Si hubo un caso en la guardería o en la escuela, refuerza el lavado de manos de todos en casa durante las siguientes semanas. Después de viajes al campo, campamentos o visitas a ranchos con animales y agua de pozo, vigila la aparición de diarrea o dolor abdominal en las semanas siguientes y coméntalo si aparece. Pregunta en el control de niño sano si tu hijo necesita algún estudio según sus antecedentes.
¿Por qué atender los parásitos intestinales de tu hijo con el Dr. Cipriano Aguilar?
Saber cuándo un resultado de laboratorio importa y cuándo no evita tratamientos innecesarios. El doctor revisa a tu hijo, interpreta los estudios con criterio y te explica cada paso. Conoce más sobre el doctor, revisa los servicios pediátricos o vuelve a la guía de pediatra en Mexicali.
¿Dónde atender los parásitos intestinales de tu hijo en Mexicali?
Pediatra en Mexicali - Dr. Cipriano Aguilar: Av. Sebastián Lerdo de Tejada #1010, Col. Segunda Sección (entre Calle B y C), 21100 Mexicali, B.C. Teléfono y WhatsApp: 686 605 8988. Consulta con cita: Lunes, martes, miércoles, viernes y sábado de 10:00 a 14:00 h; jueves de 17:00 a 20:00 h. Revisa cómo llegar en contacto.
Información orientativa. No sustituye la consulta. Si tu hijo tiene diarrea con sangre abundante y fiebre alta, dolor abdominal intenso, vómito persistente o está muy decaído, llama al 911 o acude al hospital.








